CÓMO FUNCIONA UN ASPIRADOR DE CENIZAS

Ahora que estamos en pleno invierno y dicen que se acerca una ola de frío es cuando más apetece sentarse delante del fuego. Pero hacer uso de la chimenea o la estufa conlleva la inevitable obligación de, luego, tener que recoger las cenizas. Podemos hacerlo de dos maneras: una incómoda y bastante sucia con un recogedor o una pala; la otra es con un aspirador de cenizas.

 

QUÉ ES UN ASPIRADOR DE CENIZAS

El aspirador de cenizas es la solución mágica que nos va a evitar tener que ensuciarnos y dejarlo todo perdido cuando tengamos que recoger los restos de la chimenea o la estufa de leña o pellet. Con un aspirador para cenizas ya no tendremos que volver a tirar de pala y recogedor nunca más.

Podremos volver a pasar esas horas de relax delante del fuego, sentados agradablemente en nuestro sillón favorito sin tener que preocuparnos por el desastre que montaremos luego cuando se apague y nos toque recoger. Es que es una lástima que uno de los mayores placeres del invierno acabe transformándose en una auténtica tortura.

Por supuesto, ni se te pase por la cabeza intentar recoger las cenizas con la aspiradora normal. ¡Que la lías! Ningún aspirador convencional está preparado para recoger ese tipo de residuo. No importa que sea sin bolsa, multiciclónica, de agua o de vapor. Si recoges las cenizas con tu aspiradora de toda la vida, lo único que vas a conseguir es que fundas el aspirador y que tus muebles adquieran un interesante tono tiznado que al resto de tu familia no acabará de convencer. No lo pienses más, la solución es el aspirador de cenizas.

Básicamente es igual que un aspirador cualquiera, sólo que ha sido diseñado expresamente para ocuparse del tipo de residuos que genera una chimenea, una estufa o una barbacoa. Sí, porque también la puedes usar para la barbacoa de tu jardín.

Para este trabajo tan delicado, una aspiradora de cenizas tiene una potencia extra y un sistema de filtros que evita el polvo se disperse y nos deje los muebles hechos un asco. Las mejores incluso llevan un filtro HEPA, un recogedor de partículas de alta eficiencia que evita que se escape hasta la partícula más minúscula.

Para rematar la tarea, los aspiradores de cenizas son fabricados expresamente para soportar el residuo que deben contener. Las partes esenciales, la manguera, la boquilla y el contenedor, se suelen elaborar con materiales resistentes al fuego. O bien con materiales metálicos o bien con compuestos plásticos resistentes.

 

CÓMO FUNCIONA UN ASPIRADOR DE CENIZAS

Usar un aspirador de cenizas es sencillo:

Lo primero que debemos de tener en cuenta es que el fuego debe estar totalmente apagado y las cenizas deben estar frías. Aunque el interior del aspirador sea metálico toda precaución es poca.

Sabiendo eso, funciona como cualquier aspirador convencional. Tan solo hay que conectarlo y aspirar con él todas las cenizas de la chimenea (o de la estufa, o de la barbacoa, o de donde hayas hecho fuego).

Cuando el depósito esté lleno, simplemente hay que soltarlo y, cómodamente, vaciarlo. Lo más cómodo es tirarlo al jardín (si tienes) y así te servirá como fertilizante.

La chimenea habrá quedado absolutamente impoluta, mejorando la combustión y el tiro de la leña.