LA NUEVA ETIQUETA ENERGÉTICA PARA ASPIRADORAS

Nuestra preocupación como consumidores por el ahorro y el cuidado del medio ambiente ha hecho de la eficiencia energética una de las características más valoradas a la hora de elegir un electrodoméstico. En el momento de escoger qué aspiradora vamos a comprar, además de la marca, la potencia y otras cualidades, también nos fijamos en los valores que indican su etiqueta energética.

Desde el pasado septiembre, la Unión Europea puso en marcha una nueva clasificación para las aspiradoras, creando para ello una nueva etiqueta energética. Y, por lo tanto, es importante conocer qué es lo que nos explica.

LA NUEVA ETIQUETA ENERGÉTICA

La nueva etiqueta energética es básicamente muy parecida a la que se usaba hasta ahora, en vigor desde septiembre del 2014. Simplemente se adapta a la nueva normativa europea.

Se divide en dos grandes campos:

  • Una parte superior que nos indica la clasificación de eficiencia energética de la aspiradora con un nuevo código alfabético que va de la D a la A+++.
  • Y una parte inferior que valora el rendimiento de limpieza de la aspiradora.

En el siguiente vídeo podemos ver claramente una explicación de los diferentes campos de esta nueva etiqueta energética para aspiradoras:

 

LA EFICIENCIA ENERGÉTICA DE LA ASPIRADORA

Como os comentábamos más arriba, la clasificación de la eficiencia energética viene determinada por un código alfabético que va de las letras D a la A+++, siendo las aspiradoras de la clase D las que más consumen (con un consumo superior a 40 kWh/año) y las A+++ las aspiradoras que menos consumen (con un consumo inferior a los 10 kWh/año).

De todas formas, esta clasificación se limita a mesurar la eficiencia energética y no tiene en cuenta la fuerza de succión ni el tiempo de limpieza que requiere. Por eso, en general, podemos decir que cualquier aspiradora igual o superior a la clase A+, con un consumo de entre 16 y 22 kWh/año ya se puede considerar que proporciona un buen equilibrio entre ahorro energético y eficiencia en la recogida de la suciedad.

 

EL RENDIMIENTO DE LA ASPIRADORA, LA CLAVE DE UNA LIMPIEZA EFICIENTE

Tal como os explicábamos, la parte inferior de la etiqueta energética informa del rendimiento de la aspiradora. El primer valor que encontramos es el consumo medio anual de energía. Este valor se calcula teniendo en cuenta el estándar de una vivienda de 87 m2 y una frecuencia de uso de 50 veces al año (aproximadamente una vez a la semana).

A continuación, podemos ver la clasificación de los rendimientos de limpieza en sí. Están clasificados igualmente por un código alfabético que va de la A a la G, siendo la A un indicativo de un mayor rendimiento y la G un indicativo de un rendimiento más bajo.

En esta parte de la etiqueta energética de la aspiradora podemos encontrar valorada:

  • La clasificación de rendimiento de limpieza para suelo duro, que determina cúanto polvo elimina la aspiradora de una hendidura de suelo duro.
  • La clasificación de rendimiento de limpieza sobre moquetas.
  • El grado de limpieza del aire expulsado (teniendo en cuenta que el máximo legal es, actualmente el 1%).
  • Y el nivel de ruido de la aspiradora (siendo, actualmente, el máximo legal de 80 dB).

DIFERENCIAS CON LA ETIQUETA ENERGÉTICA DE 2014

La antigua etiqueta energética para aspiradores que estuvo vigente desde septiembre de 2014 hasta septiembre de 2017 muestra algunas diferencias sustanciales con la actual:

En la parte superior, la antigua etiqueta estaba dividida en un código alfabético que iba de la G a la A, siendo la aspiradoras de clase G las menos eficientes energéticamente y las de clase A las más eficientes.

Por otro lado, se asignaba a la clase G un consumo de potencia nominal mínimo de 1600 W. En la actualidad, el consumo de potencia nominal mínimo es de 900 W.

En cuanto a máximo legal de emisión de polvo, en 2014 no existía un máximo legal. No como ahora que existe un límite del 1%.

Lo mismo pasaba con el nivel de ruido. En 2014 no existía ningún límite en cuanto al nivel de ruido que podía hacer una aspiradora. Ahora, en cambio, todas las aspiradoras de la UE tienen un límite de 80 dB.

También se ha producido un cambio en el límite de recogida de polvo en moqueta. En el año 2014 se aceptaba hasta un 70%; en cambio, con la actualización del pasado año, éste ha ascendido al 75%.

Y algo similar ha sucedido con el margen de recogida de polvo en suelos duros que ha pasado del 95% al 98%.

Por último, se han añadido dos nuevas normativas. Una que hace referencia a la vida útil del motor de la aspiradora. Antes no existía ninguna norma al respecto y ahora, como mínimo se deben garantizar las 500 horas de funcionamiento.

La segunda a los movimientos de doblado de la manguera que, como mínimo debe soportar 40.000.

 

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Fuentes: Bosch