ANTES DE PASAR LA ASPIRADORA. CONSEJOS PARA MANTENER TU CASA SIN POLVO

Tener toda la casa bien ordenada y sin una pizca de polvo provoca una sensación de placer que consigue que nos sintamos más a gusto y felices. Contar con una aspiradora para poder llevar a cabo dicha tarea es realmente una suerte. Lo ideal sería poder pasarla un par de veces a la semana (algún vez más si tenemos mascotas). Pero, en muchas ocasiones, debido a nuestras obligaciones o por las complicaciones de nuestras rutinas diarias, se nos hace difícil pasar la aspiradora tan a menudo como querríamos. A veces tan solo conseguimos pasarla una vez a la semana. O como mucho, conseguimos ir aspirando sacando algún rato libre cada día.

Ciertamente, las exigencias de la vida moderna hacen bastante complicado poder llevar al día la limpieza del hogar. Con los consejos que te traemos hoy para seguir antes de pasar la aspiradora, conseguirás reducir el nivel de polvo en tu hogar y te será mucho más sencillo mantener una limpieza óptima.

VENTILAR CON CABEZA

Habitualmente, cada día solemos abrir todas las puertas y ventanas de nuestros hogares de par en par para que toda la casa se ventile bien. No es mala idea, ya que así se genera una buena corriente de aire. El problema es que también se provoca un continuo movimiento de ácaros y polvo que luego nos tocará recoger con el aspirador.

Si no queremos encontrarnos polvo por todas las esquinas y acabar hastiados pasando la aspiradora, lo mejor es ventilar por zonas. Lo ideal es ventilar cada habitación unos diez minutos antes de limpiarla. Ese es el tiempo suficiente para que el aire se renueve.

LIMPIAR LOS MUEBLES ANTES DE PASAR LA ASPIRADORA

Uno de los errores más comunes es pasar el aspirador sin haber dejado antes los muebles a punto. Con lo cual te podrías encontrar haciendo la faena dos veces.

En el caso de estanterías, mesas, sillas y otros muebles de madera o cualquier superficie rígida, antes de ponerte de lleno con la aspiradora puedes pasar un paño húmedo. A continuación pasas un paño seco y, si además quieres darles brillo, les das una pasada con un spray pulverizador.

Si se trata de sofás, camas u otros muebles elaborados con tejidos, seguramente podrás limpiar las costuras y otros rincones sin ningún problema gracias  los accesorios para juntas y tapicería de tu aspirador.

SACUDIR COJINES, MANTAS, MANTELES, ETC.

Aunque no nos damos cuenta, una gran cantidad de polvo se acumula en nuestra cama y en nuestro sofá. Y acaba siendo transportado por nosotros mismo a través de nuestra ropa. Por eso es importante cortar esa cadena de polvo lavando a menudo la ropa de cama. Sábanas y funda de almohada una vez a la semana. El resto podemos hacerlo una vez cada 3 o 4 semanas.

De la misma manera, allí donde nos sentamos y nos apoyamos también se convierte en un foco de polvo. Por lo tanto también es importante que sacudamos cojines y manteles al menos una vez al mes. Simplemente tenemos que salir a la terraza o al patio y, con una escoba o algo similar, golpearlos para eliminar la mayor cantidad de polvo posible.

NO TRAIGAS POLVO DE LA CALLE

Cada vez que entramos a casa desde la calle, nos traemos con nosotros una buena cantidad de polvo y ácaros. Recuerda limpiar los zapatos antes de entrar. Es un gesto muy sencillo con el que luego te ahorrarás trabajo. Y, si es posible, déjalos en la entrada y no te pasees con ellos dentro de casa.

También es muy importante sacudir el felpudo una vez a la semana y pasarle el aspirador al menos cada dos semanas.

¿NECESITAS UNA ASPIRADORA? EN NUESTRA TIENDA ONLINE ENCONTRARÁS LAS MEJORES MARCAS